En Villa 9 de Julio, un taller textil se convirtió en un espacio de encuentro donde las prendas circulan, se reutilizan y vuelven a cobrar vida a través del trabajo colectivo.
En Villa 9 de Julio llevamos adelante una jornada en un taller textil con un objetivo claro: generar un espacio donde la comunidad pueda acceder a ropa, pero también apropiarse de herramientas para transformarla y darle una nueva utilidad.
Durante la actividad, se puso en marcha un ropero comunitario abierto, en el que quienes se acercaron pudieron elegir prendas según sus necesidades. Pero la propuesta fue más allá: también se trabajó en la refacción y transformación de la ropa, promoviendo la reutilización y el aprovechamiento de cada pieza.
El taller se convirtió así en un punto de encuentro, donde no solo circulan prendas, sino también saberes, experiencias y vínculos entre quienes participan. La posibilidad de intervenir la ropa, adaptarla o reinventarla, fortalece la autonomía y genera nuevas oportunidades.
Estas acciones reflejan una forma concreta de construir inclusión y cohesión social: acercando recursos, promoviendo el trabajo colaborativo y poniendo en valor el rol de la comunidad como protagonista de sus propias soluciones.



